Y sentir esa rabia de saber que estas en la misma habitación que yo y no puedo alcanzarte. Correr y correr y no llegar nunca a mi meta. Llegar agotada y que la carrera ya haya acabado.
Las palabras desaparecen cuando te veo, y con ellas, la razón y mi voz. Pero pasa el tiempo y sigo gritando con la mirada, pero tu estás ciego. El tenerte al lado y que no me veas. Si supieras lo que he sentido cuando te he visto allí. El simple contacto de tu cara en la mía, tu voz, tu olor... que agradable sorpresa. Pero no estás.
ojos que no ven.
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Annaa:
sábado, 1 de enero de 2011
Etiquetas: con el corazon en la mano

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